Ten en cuenta que los presupuestos que vas a recibir son siempre orientativos. En caso de que muestres interés te enviarán un técnico a casa para la valoración final. En ella tendrían en cuenta no solo el volumen total de lo que haya que trasladar sino también muchos otros aspectos, como el número de operarios necesarios, la forma de acceso a la vivienda, el ascensor o, la anchura de las escaleras.
Algunas empresas ofrecen servicios independientes, en los que puedes ahorrar si decides hacerlos tú mismo, como embalaje o montaje y desmontaje de muebles. Si tienes flexibilidad en las fechas también obtendrías beneficio, bien compartiendo mudanza con otros clientes o eligiendo fechas valle o temporada baja.
Es imprescindible que la empresa que elijas cumpla con los requisitos exigidos por ley para el sector, que está inscrita en el registro municipal correspondiente y que disponga de un seguro de responsabilidad civil y de mercancías. No está de más tampoco revisar si está inscrita en las principales asociaciones y federaciones del sector.
Tienes derecho a un contrato por escrito, mejor contrato-tipo homologado, en el que se especifique claramente el tipo de servicio y todos los detalles necesarios: fecha, lugar, seguro, inventario completo, precio e indemnizaciones.
Si tus pertenencias son muy valiosas puedes sopesar la conveniencia de contratar un seguro adicional que incremente la cuantía de la indemnización en caso de que resultaran dañadas. En todo caso es conveniente hacer fotos del estado antes de la mudanza para poder reclamar en caso necesario.
Si al terminar el traslado encuentras daños que se perciben externamente, se deben reflejar en el mismo momento en el inventario que el transportista te hará firmar. Si son de otro tipo y no se ven a simple vista, debes saber que el consumidor tiene 24 horas para reclamar por escrito a la empresa.
En cualquier caso exige siempre factura al finalizar el servicio, junto con el inventario, el contrato y las fotos serían tu garantía ante cualquier eventualidad.
Preparar una Mudanza Internacional
Una mudanza internacional conlleva una preparación mínima de 2 o 3 meses con antelación a la salida .La primera etapa consiste en escoger una empresa de mudanzas internacionales. No dude en solicitar varios presupuestos para comparar precios y, por supuesto, los servicios ofrecidos.
Para que un presupuesto este bien hecho, es imprescindible que la empresa de mudanzas efectúe una visita técnica a su domicilio. Dicha visita la llevará a cabo un técnico, que a partir de ahí se convertirá en su interlocutor único. La visita permite calcular el volumen y seleccionar los objetos y el mobiliario que se va a transportar.
La mudanza internacional requiere una serie de destrezas específicas, ya que la empresa tiene que saber coordinar una operación en la que intervienen distintas entidades, como el transitorio y su enlace en el extranjero. Además, tiene que conocer las singularidades del destino y hacerse cargo de todos los trámites aduaneros. Por estas razones, tiene que escoger una empresa profesional con experiencia en mudanzas internacionales. La certificación de FAIM (Mudancero Internacional acreditado por la FIDI) emitida por la FIDI (Federación Internacional de Mudanceros Internacionales) garantiza la competencia técnica y la seriedad de la empresa de mudanzas.
Por razones de costes, se suele dar preferencia al transporte por barco antes que por avión, al que muy rara vez se recurre. Los plazos de expedición son variables y pueden llegar a ser muy largos.
En el caso de ejecutivos expatriados, es la empresa donde trabajan la que suele hacerse cargo de la mudanza, ya que el servicio viene incluido en el pack de expatriación. En este caso el expatriado se lleva su domicilio entero consigo. Por lo general, silo se quedan en tierra los electrodomésticos, por razones de volumen y normas eléctricas.
Para terminar, tiene que ser consciente de que podría negociar mejor la tarifa si se muda en temporada baja para las empresas de mudanzas, es decir, fuera de los meses de verano y de finales de año.
¿Qué hacer después de una mudanza?
Cuando el camión de la mudanza ha llegado a su destino, empieza la segunda parte del trabajo: desembalar, desempaquetar, volver a montar muebles y colocarlos en la nueva vivienda. Un trabajo realmente engorroso, porque supone hacer lo mismo que habíamos hecho días antes, pero al revés.
En primer lugar, sacaremos las cosas del camión de la mudanza con sumo cuidado. Puede que, en el traslado, algunos enseres se hayan podido desplazar. Incluso hay algo que se haya podido romper. En ese caso, no hay que preocuparse: el seguro de la mudanza se hará cargo de todo.
Una vez sacados todos los paquetes y enseres del camión, los colocaremos en la otra casa. Como hemos etiquetado cada caja con las cosas que hay dentro, no será difícil poner cada embalaje en la estancia que corresponda: la vajilla en la cocina, la ropa en las habitaciones, las cosas del baño en el cuarto de baño.
Como es obvio, lo más complicado será volver a montar los muebles. Para ello es conveniente haber hecho un croquis de la vivienda, sabiendo antes de tiempo donde va a ir cada armario, mesa, sofá, mueble, etc. Eso nos evitara hacer un trabajo extra, en caso de que el mueble no quepa en el lugar que habíamos pensado en un principio.
El trabajo puede durar más tiempo o menos, dependiendo del tamaño de la vivienda y el número de los paquetes a desembalar. Como en la primera fase de la mudanza (la de embalar), hay que armarse de paciencia y pensar que, tarde o temprano, todo se acabara y estaremos instalados sin mayores problemas.
¿Qué hacer antes de la Mudanza?
Proporciona tu nueva dirección a familiares y amigos y la fecha en la que ya estarás instalado.
Notifica del cambio de domicilio a bancos y tiendas donde tengas cuentas para que envíen la correspondencia al nuevo lugar.
Actualiza toda tu documentación oficial: DNI, licencias, etcétera.
Compaña de seguros. En caso de que tengas un seguro de vivienda, será necesario realizar una nueva póliza, acorde con la nueva casa y su emplazamiento. Así como el seguro de vida, automóvil, etcétera.
Cancela la contratación de servicios públicos (electricidad, agua, gas, teléfono). Debemos cancelar los servicios del domicilio actual y contratar los de la nueva vivienda. En caso de que existieran depósitos para el contrato de los servicios, debemos exigir el reembolso.
Servicios médicos. En caso de cambiar de ciudad, es aconsejable pedir referencias al médico y odontólogo, transferir además, las recetas para medicamentos, ópticas y otras. También es necesario obtener las historias clínicas y partidas de nacimiento.
Asegurase de que la nueva vivienda esté en condiciones para el uso cómodo. Realizando el mantenimiento preventivo de tuberías, instalaciones eléctricas y demás.
En casa, limpiaremos cuidadosamente el refrigerador, y nos aseguraremos de no transportar alimentos que no estén en condiciones. Lo mismo haremos con la cocina y aparatos acondicionadores de aire, extractores y demás.
Las alfombras y la ropa deben estar limpias antes de empacarlos.
Al finalizar la carga de los enseres, es conveniente realizar una recorrida por la casa, para asegurarnos que no dejamos nada olvidado.